Primeros Días En Kathmandu

Ahora sí, Kathmandu.

Ya llevo unos 5 días en la ciudad, no he querido escribir nada antes primero por que el Internet es verdaderamente lento y se hace muy complicado hacer nada, pero también por que quería dejar que pasaran los días y así poder hablar con propiedad sobre la ciudad, su gente, sus costumbres…

Para que os hagáis una idea de todo, voy a intentar contar lo que es mi día a día aquí, o lo que está siendo.

Suelo levantarme bastante temprano, sobre las 7:00 am, unas veces por el dolor de espalda que me provoca el dormir sobre una tabla de madera con un mini colchón de centímetro y medio y otras por los ruidos que provienen de la calle en pleno bullicio. Podría decir que sé perfectamente la hora que es gracias a un señor que tiene una tiende cita justo debajo del edificio donde me quedo, es escuchar como escupe y expulsa sus esputos mañaneros y ya sé que es hora de levantarse.

Suena bastante asqueroso, y lo es, pero aquí la gente escupe por la calle como si nada, sin pudor alguno y sin privarse de ningún placer que de los que les pudiera aportar escupir en la calle. Lo hacen a todas horas y en cualquier momento. En general, ya iréis viendo que las costumbres son bien distintas a las que solemos tener en los países a los que estamos acostumbrado visitar.

Lo primero que hago al levantarme, después de recoger la “cama” es darle los buenos días a Sharmila, mi habitación da directamente a la cocina y siempre está liada preparando el desayuno cuando me levanto. Voy directamente al baño para el primer desahogo de la mañana, que algunos pensaréis que pa qué os cuento esto, pero es que cualquier detalle tiene su miga. Resulta que le baño es un baño compartido con las 2 o 3 familias que viven en la misma planta que nosotros. Es un pequeño cuarto de aseo donde encontramos un lavabo que no tiene grifo, una ducha en mitad del aseo y, como en un escalón algo más elevado al fondo, el pequeño orificio en el suelo que hace las veces de WC. Es curioso por que al no tener plato de ducha es como si te estuvieras duchando en mitad del baño, por lo que siempre hay agua en el suelo. Para evitar que te mojes y ensucies la planta de los pies (y es que la costumbre aquí es ir descalzo dentro de la casa) hay unas chanclas de color negro a la entrada del mismo y que nos ponemos siempre que queremos entrar, no creo que haga falta decir que las chanclas también son de uso compartido.

Por cierto, como dato hoy he querido ducharme por la mañana pero hemos amanecido sin electricidad por lo que tampoco había agua en los grifos… la ducha tendrá que esperar.

Para que os hagáis una idea, la casa de Shiva está como dividida en 3 habitaciones. La cocina, que es por donde accedemos a la casa, mi habitación y, en el pasillo donde dan las otras puertas de las demás familias, una tercera habitación que es donde duermen los tres: Sharmila, Shiva y su hijo Sabinya de 13 años, con el que me llevo genial por cierto.

En la entrada de de la cocina hay como un pequeño descansillo donde me gusta sentarme todas las mañana a leer, en frente una especie de patio común donde dan varios edificios pero en el que solo juegan dos niños pequeños con un perro que me atrevería a decir que es callejero. La verdad es que para mi es el mejor momento del día, se está super agradable con la brisa de la mañana y escuchando el bullicio a lo lejos sin que te llegue a molestar. Casi al instante de sentarme Sharmila me sirve el té de todas las mañanas, me encanta ese momento ideal de libro, té y paz.

No tarda mucho en terminar de preparar el desayuno y nos sentamos todos a la mesa, bueno, lo de la mesa es un decir ya que la costumbre es sentarse en el suelo y la verdad es que mesa mesa lo que se dice mesa no tienen. Por supuesto hay un fantástico arroz para desayunar, igual que para comer o cenar, al cual le acompaña un cuenco de un curry riquísimo de patatas y vegetales, otro de una especie de sopa de lentejas raras y un platito con una salsa que prepara con diferentes especias entre las que no podía faltar el chile.

Siempre me sirve a mi primero, me tratan realmente bien la verdad, y unas cantidades que hasta tengo que hacer un gran esfuerzo para terminármelo, después a su marido y después a su hijo. Sharmila permanece de pié mientras empezamos a comer por si nos faltara algo. Obviamente el primer día pregunté que por qué no comía con nosotros a lo que Shiva me contestó que es costumbre que la mujer empiece algo más tarde a comer hasta asegurarse que no les faltaba nada ni a su marido ni a su hijo.

Ahora viene lo divertido, aquí comen con la mano derecha (la izquierda es con la que se limpian el trasero después de cagar), la usan para mezclar el arroz con los diferentes condimentos y, empujando la comida con el dedo gordo a modo de cuchara, se llevan el arroz a la boca. Es divertido comer así, aunque a mi se me hace algo “guarro”, pero después se lamen las manos para eliminar todo resto de arroz que les pudiera quedar. Tranquilos, nos limpiamos bien las manos después de cada comida en el cubo que tienen en el fregadero a modo de grifo, ya que no tienen tuberías en la cocina. Creo que a estas alturas ya os habréis hecho una idea de la situación en la que vive la familia, pero es que esto podría ser perfectamente una familia de nivel medio en España.

Nos preparamos para salir a las oficinas de Shiva, más cercanas al centro de la ciudad y a unos 40 minutos andando, y vaya 40 minutos. Si hay algo que te pueda estresar en esta ciudad es el tráfico y el bullicio de su gente. Lo primero que se te viene a la cabeza al caminar por sus calles es CAOS. Literalmente todo aparenta ser un caos. Sí, he dicho bien, aparenta, por que dentro de ese caos la gente vive en con una normalidad que lo caótico lo convierte en cotidiano y pasa a ser lo más común en la vida diaria. Coches y motos invadiendo cualquier zona invadible activando sus claxon y pitos para avisarte que van a pasar cuando en verdad lo que te están diciendo es “tu verás, yo pienso pasar si o si“. Una vez dije a mi vuelta de Sao Paulo, “Si he conducido en Brasil, ya puedo conducir en cualquier lugar del mundo”. ¡ERROR! ¡¡no podía estar más equivocado!! no pienso conducir aquí ni aunque me paguen.

Siempre salgo con las bragas a la garganta, no por que haga frío sino por que la polución y el polvo son más que notables por las calles de Kathmandu, hasta el punto en que a veces el aire se hace irrespirable. La utilizo como máscara y así al menos filtrar las partículas de polvo. Todo el mundo usa máscaras.

La oficina de Shiva se encuentran en la tercera planta de un viejo edificio, una pequeña habitación con dos mesas de escritorios y algunos cuadros que la decoran. Bastante acogedora la verdad. Desde ahí trabajamos y le ayudo a crear e inventar nuevas formas de negocio para sacar a su empresa adelante y así poder tener una vía de ingresos para su familia. Desde el terremoto de 2015, donde perdió su casa del pueblo entre otras cosas, no ha vuelto a tener más clientes y con la ayuda de los voluntarios a los que acoge intenta sacar a flote lo poco que le queda de la empresa.

Cuando terminamos o decidimos que ya es suficiente nos solemos ir a dar un paseo por la ciudad. Shiva me enseña los sitios más emblemáticos y me cuenta cosas sobre su historia y significado. La verdad es que son increíbles y muy interesantes, me alegro muchísimo de tener la oportunidad de conocer de primera mano todos estos lugares.

Al caer la noche nos volvemos a la casa. Esta vez intentamos coger algún autobús, y digo intentamos por que suelen estar llenos hasta el punto de no poder ni cerrar la puerta. Aquí los autobuses van por libre, son particulares que hacen rutas y no hay horarios ni paradas concretas. Hay algunos sitios conocidos como paradas pero muchos otros no hay ni señalizaciones. Siempre va un chico en la puerta dando puñetazos en la carrocería para comunicarse con el conductor y gritando el destino para avisar a la gente. La mayoría de las veces ni paran y la gente prácticamente aborda el autobús en marcha. La única ventaja es que son baratos, muy baratos, como unos 40 céntimos de euro el viaje de unos 20-30 minutos. Por lo demás son incómodos, ruidosos, inseguros y suelen ir a rebosar (literalmente hablando).

Ya de vuelta en la casa nos quitamos los zapatos, soltamos todas las cosas y comentamos el día con Sharmila y Sabinya. Casi siempre Sabinya se me acerca tímidamente y me pregunta si puede jugar al videojuego y es que le he enseñado un juego que tengo instalado en el ordenador, el único que tengo, y que le ha encantado y siempre quiere que le deje jugar un ratito.

La cena es prácticamente como el desayuno, ayer fue un buen día por que tuvimos pollo, con arroz por supuesto, pero ha sido la primera vez que he probado la carne desde que llegué. Nos sentamos todos juntos, algunos en el suelo y otros en una especie de mesita baja que usan a veces como estantería para recipientes de cocina y a veces de banco para sentarse. La cena es la señal de que el día está llegando a su fin. Al terminar de cenar solemos hablar de lo que vamos hacer al día siguiente y poco más, ellos se retiran a su cuarto y yo me meto en el mío con la intención de escribir en el blog las cosas tan increíbles que me han pasado en ese día, o escribir en mi libreta todo lo que me ha acontecido, o incluso seguir leyendo un ratito más, pero llego tan destrozado a ese momento que apenas tengo fuerzas para mandar un par de Whatsapps de buenas noches y caigo rendido hasta la mañana siguiente.

La vida en Kathmandu es dura, muy dura, pero me siento muy afortunado por tener la oportunidad de ayudar a una familia tan buena como lo es la familia de Shiva, ayudarles a poder salir adelante y volver a empezar después del terremoto.

 

15 thoughts on “Primeros Días En Kathmandu

    • A través de workaway.info Marta, tienes más información en la entrada que se llama “Primer Destino: Kathmandu” 😉

  1. Illo qué guapo!!

    Qué alegría me da leerte sonsio. Por cierto… ¿De dónde sacas Internet allí?

    Un abrazo cabesilla

    • Pues pa los whatsapp y eso me comprao una tarjeta nepalí con un paquete de datos. Para cuando necesito subir fotos vamos a las oficinas de una empresa que se dedica a hacer páginas Web aquí y tiene una conexión medio decente. El dueño es amigo de Shiva y nos deja racanear su internet 😝

  2. Juli, que bueno que puedas vivir todo esto. Es una gran experiencia y siento que será de un crecimiento emocional increíble. Estoy siguiéndote en tu viaje y espero ansiosa tus historias. Te mando un beso enorme.

  3. WIKIIIIITIANOOOOO cuando vuelvas ya no tienes nivel 30, ya tienes 30 elevado a pi!!

    como nos vas a enganchar a la telenovela de tu vida…ansiosos estamos muchos por leerte de nuevo y ver que aventuras estás disfrutando…

    Animo y a continuar disfrutando!!

  4. Hola!!!
    Estoy impresionada con las cosas que cuentas, y lo duro que tiene que ser la vida ahi.
    Espero que este viaje no te cambie mucho porque eres genial
    Un beso muy fuerte de tus tios y prima
    AH!!! tu madre de momento esta animada

  5. priii!!! q chulo todo, me encantan las fotos. Sé q estas haciendo muchas cosas pero no dejes de mandarlas!!! q lo pases muy bien y cuídate mucho no vayas a darle un susto a tu madre.
    Un abrazote bien grande

  6. Wiki! Me alegro mucho que estés disfrutando el viaje y que lo vayas contando así con tantos detalles. Te seguimos leyendo.
    ¡Un abrazo!

    • Gracias Alberto!!! Sabes que para mi es genial poder compartirlo con todos vosotros!

  7. la nota que publicaste me fue demasiado util, voy a aprovecharla y mandarsela a un amigo por fb que estaba buscando lo mismo, muchas gracias por compàrtir la data 😀

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