La Despedida

Claro que iba a tener una despedida, no podía ser de otra manera. Wilandia volvió a abrir sus puertas y esta vez para una ocasión muy especial. La fiesta de despedida poco a poco fue tomando forma y acabó siendo Wilandia Travelers, ¡la fiesta para todos los viajeros!

Lo que pretendía era tener una fiesta de Wilandia (la mayoría conocéis ya como son) con un toque especial de despedida ya que pasaré un año lejos de todos mis amigos, pero lo que la noche del sábado tuve fue el mejor de los regalos que alguien puede recibir: el afecto y cariño de todos sus amigos.

¿Sabes cuando algo supera con creces todas tus expectativas? ¿Cuando por mucho que te imaginas como será no se parece en nada a lo que habías imaginado? Eso mismo es lo que me pasó a mi. Lo estaba preparando todo, me encargué de repartir un poco las tareas para que no me agobiara mucho, por lo que sabía más o menos como creía que sería la fiesta. Lo que pasó después superó con creces todas mis pretensiones. Un montón de juegos y actividades entre todos, una gymkana de regalos con la que disfruté como un niño chico y que me encantó, un ambiente más que ideal en una noche estupenda compartiendo pequeños momentos con todos los que asistieron.

Sinceramente, nunca me esperé algo así. Tantos regalos, tanto curro, tanto esfuerzo para organizar a la gente, decidir los regalos, comprarlos, grabar los vídeos, diseñar la camiseta… y todo eso uniendo tres grupos tan distintos como son mi familia, mis compañeros del trabajo y mis amigos de los scouts. Sin duda un esfuerzo que no me merezco, pero a todos los que habéis puesto vuestro granito de arena, MUCHAS GRACIAS.

No puedo dejar pasar la oportunidad de compartir con todos vosotros trocitos de esa fiesta y, por supuesto, el increíble video que me prepararon entre todos y que hizo que me emocionara como pocas veces le hecho.