Islas Andaman, un Alto en el Camino

Llueve, en este momento llueve. Sí, hasta en un lugar tan paradisíaco como este llueve y hay días feos. Andaman son unas islas cercanas a la costa de Tailandia pero que pertenecen a India y sinceramente, son unas islas tan impresionantes que ni los días lluviosos son feos.

La historia de cómo he llegado a estas islas es muy de mi estilo, como casi siempre. Una de las primeras noches que estaba en Calcuta salimos a cenar un grupito de hispanohablantes, éramos de Chile, México, España y hasta un alemán pero que habla español mejor que muchos que yo conozco. Les gustaba ir a un puestecito en mitad de la calle Sudder Street, había cambiado recientemente de cocinera y la comida es bastante rica y barata. Yo era mi primera vez allí y todsavía estaba recién conociendo a la gente con la que iba a compartir la cena. Al poco de pedir escucho a la chica sentada justo en frente que al día siguiente o así iba a comprar los billetes para irse a las Islas de Andaman.

– ¿Islas de Andaman? — Pensé yo para mis adentros por no parecer un inculto e ignorante.

Ni corto ni perezoso saco mi teléfono y escribo en Google “Andaman Island” y le doy a que me muestre fotos. Madre mía, las imágenes que Google me mostró me dejaron impresionado. Las playas, esos elefantes en la arena, los corales y los peces… parecía un sitio maravilloso.

– Yo me uno al viaje. — Le solté así de repente a la chica de enfrente, aun no conocía ni su nombre.
– Bueno… no lo sé, no voy sola. Tendría que preguntarle a Ale.
– ¿Quién es Ale?
– Ale es la chica mexicana con la que voy a las islas.
– ¿Está aquí?
– Si, es esa de allí.
– Hola Ale, soy Wiki, encantado. — me presenté así de repente mientras le daba la mano — Ahora que nos conocemos de tanto tiempo, pues que me uno al viaje con vosotras dos a las Islas de Andaman. ¿Te parece?

Supongo que estaban las dos tan atónitas de que alguien tuviera la tantísima cara dura de autoinvitarse sin conocerse de nada, que no supieron decirme que no. A mi la verdad es que me importaba más bien poco lo que pensaran es ese momento, no tenía nada que perder y mucho que ganar.

Así fue como dos días después estábamos en una pequeña tiendecita de un indio comprando los billetes para las islas. Javiera (Chile), Alejandra (México) y yo comenzábamos a conocernos algo mejor y ya no les parecía tan descabellado la idea de compartir el viaje conmigo.

Durante la semana previa al viaje pudimos compartir más ratitos juntos. Nos veíamos todas las mañanas en Mother House, se alojaban en el mismo hotel que yo y casi siempre salíamos a cenar con el mismo grupito de gente. Bromeábamos sobre el viaje y eso nos daba algo más de confianza. “Yo pienso hacer submarinismo” les decía, “tú vas hacer lo que nosotras te digamos” me respondían a modo de broma.

El día del viaje nos levantamos a las 4:30 de la mañana. Estaba lloviendo a mares. El taxista que nos acercó al aeropuerto parecía medio atontado y no pasaba de 30km/h, no hacíamos más que meterle prisa para que le metiera algo de caña al coche, íbamos con bastante tiempo pero no queríamos vernos apurados. Llegamos con 2 horas de antelación al aeropuerto y estábamos super emocionados de que en pocas horas estaríamos en una de las islas más increíbles del mundo, donde se encuentra una de las mejores playas de toda India y uno de los mejores sitios para bucear según he podido leer en varios foros y Webs. Las dos horas de avión se pasaron volando, literal xD.

Sinceramente, nos habíamos creado unas expectativas muy altas y nada más salir del aeropuerto volvimos a poner los pies en la tierra. La cantidad de taxistas que se amontonaban alrededor de toda persona con mochila que cruzaba el umbral del aeropuerto te recordaba que no habías salido de la India. Habíamos decidido pasar las primeras noches en la Isla de Havelock por lo que teníamos que tomar un ferry para llegar hasta ella así que preguntamos en el punto turístico del aeropuerto el lugar correcto y nos informamos de cuánto cuestan los taxis prepago para que los de fuera no nos estafaran. Todos nos pedían lo mismo para llevarnos hasta el puerto, 100 rupias, lo cual eran 50 rupias menos que los prepago. Lo vimos bien de precio y lo tomamos. Pensábamos que ya no nos podría intentar estafar por el tema de que sabíamos el precio pero aún nos la intentó colar una vez en el trayecto.

– ¿Tenéis los billetes para el barco?
– No, los tenemos que comprar.
– Ah, entonces os llevo a las oficinas para comprarlos.
– ¿No se pueden comprar en el propio puerto?
– No no, las oficinas no están allí.

Eso nos extrañó muchísimo, ¿cómo no iban a estar las oficinas en el propio puerto? no tenía sentido alguno. Al llegar a las supuestas oficinas vimos la imagen de un grandísimo y lujoso ferry en la fachada y ya fue cuando nada nos cuadró.

– ¿Seguro que no podemos comprar los billetes allí en el puerto? la chica de información del aeropuerto nos ha dicho que se compran allí.

Al decirle eso la cara se le cambió.

– Si bueno, se pueden comprar pero no hay para el mismo día, siempre se llenan y hay que comprarlos con antelación.
– Bueno, no nos importa, queremos ir a preguntar y si no hay pues ya venimos aquí.

El hombre arrancó el taxi visiblemente enfadado y refunfuñando algo en hindi. Estaba claro que tendría alguna especie de comisión con la empresa para engañar a los turista y que compraran los billetes allí en lugar de usar el barco del gobierno. Una vez en las oficinas nos pudimos enterar de los precios de la empresa privada, unas 1200 rupias por trayecto mientras que en el del gobierno solo cuesta 420 rupias. Vale, te ahorrabas como unos 30 o 45 minutas de trayecto pero en este tipo de viajes el ahorrarte 800 rupias es un día entero de comida (recordad que 1€ viene siendo como unas 70 rupias indias).

Esperamos como unas 3 horas hasta que saliera el barco. A priori pareció un coñazo tener que esperar 3 horas, pero ya sabéis que siempre miro el lado positivo de las cosas y con razón. Durante la espera pude conocer a Remco, un chico holandés que lleva 7 años viviendo en las islas y que, mira tu por donde, trabaja en un centro de buceo en la isla donde yo quería bucear. ¿Casualidad? bueno, llamémoslo Karma 😜.

Minutos antes discutíamos cuánto sería nuestro tope para pagar por noche. No teníamos nada claro aunque si coincidíamos en que lo menos posible. Hablábamos de 1200 rupias como máximo por cabeza. Le pregunté a Remco si conocía algún alojamiento barato con la única intención de obtener alguna referencia, no me esperaba que con tan solo una llamada de teléfono nos consiguiera un lugar a 500 rupias por persona, el viaje estaba empezando de la mejor forma.

Ya en el barco me pasó algo que os ayudará a comprender cuando digo que India es un país lleno de gente maravillosa. Salvando las diferencias culturales, uno no tarda mucho en apreciar esa faceta de la gente. Había pasado una hora aproximadamente desde que partió el barco y yo me encontraba sentado en la cubierta entreteniéndome con el móvil y matando el tiempo. De repente un hombre se me acerca y me dice: “vamos vamos, desayuno”. No le entendí muy bien, le pregunté y me repitió lo del desayuno y yo pensé que se trataba de que el barco incluía alguna comida o similar así que me levanté y le seguí. No daba crédito, lo que me estaba diciendo era que él iba a comer algo con sus otros 3 amigos y me estaban invitando a unirme a ellos. Por supuesto me senté con ellos y acepte más que encantado la invitación. Eran un grupo de amigos de Bombay que estaban viajando juntos. Me pareció algo muy bonito y realmente disfruté de la experiencia con ellos aunque para ser honestos solo me invitaron a mi aun estando con Ale y Javi. Supongo que aquí entra el factor cultural, pero al darse cuenta que eran mis amigas las invitaron a unirse igualmente.

De esta manera, con estas dos increíbles vivencias empezó nuestro viaje. Lo que vino después no hizo más que mejorar lo que hasta el momento llevábamos. Nada más levantarnos quisimos ver la playa. El hotel donde al final nos quedamos está al lado del mar por lo que andando escasos 100 metros estabas en la playa. Maravillosa, nos quedamos boquiabiertos cuando vimos esa playa de agua turquesa y palmeras en la orilla. Realmente era como en las películas. Estábamos disfrutando los tres como niños que recién empiezan sus vacaciones de verano. La isla de verdad prometía.

Aunque se trataba de una isla pequeña, era imposible visitar y conocer todas las playas a pié así que ni cortos ni perezosos alquilamos dos motos y empezamos a conocer en profundidad cada rincón de Havelock. Es la primera experiencia que tengo conduciendo en el lado izquierdo de la carretera, pensaba que me resultaría más complicado pero la verdad es que te acostumbras bastante rápido. Parecía que sería fácil pero claro, lo fácil no siempre es lo más divertido. A mitad de camino la moto conducida por Ale se quedó sin gasolina. Por lo visto, aquí te rentan las motos con la gasolina justa para que vayas y llenes el depósito. Nadie nos advirtió de ello así que tuve que volverme 6km hasta la única gasolinera de la isla y llenar 2 botellas de un litro para poder continuar el viaje. Claro, como os había dicho nadie nos comunicó que daban las motos con la gasolina justa así que yo no sabía que la mía también estaría justa. En mitad del camino de regreso fui yo el que se quedó sin gasolina así que tuve que usar uno de los dos botes que había comprado para mi moto. La cara de sorpresa e indignación de las dos cuando se lo conté fue muy divertida pero oye, esto nos permitió reclamar a la vuelta al hotel y nos dejaron las motos a 250 rupias el día, como unos 3,80€ al cambio.

El primer lugar que conocimos fue la Playa de los Elefantes. Estábamos emocionadísimos con poder ver a un elefante en el agua. A día de hoy seguimos igual de emocionadísimos con poder verlos porque lo más parecido a un elefante que vimos aquel día fue un pepino de mar. El chasco al enterarnos de que ya no se veían elefantes en la isla lo compensó el maravilloso arrecife de coral que podías disfrutar con simplemente hacer snorkel desde la orilla. El camino de acceso a la playa ya fue bastante increíble, cruzando la jungla descalzos para no perder las chanclas en el lodo, pero lo que veías bajo el agua fue la guinda del pastel. Peces payaso, peces loro, miles de pececillos de colores que nadaban alrededor de los corales, una maravilla para la vista y los demás sentidos.

No sería del todo justo si no comentara la única experiencia negativa que he tenido en las islas. Hace dos noches me puse muy malo de la barriga y tuve que volverme a la habitación antes de acabar la cena incluso. Vomité toda la comida y todo lo poco que me dio tiempo a cenar. Me encontraba bastante mal y pensaba que no podría hacer buceo al día siguiente. Por suerte, la cosa se quedó ahí y a la mañana siguiente me levante algo mejor. Ale y Javi me cuidaron mucho y me trajeron algo para desayunar, unas simples tostadas de pan de molde que junto con la bebida para no deshidratarme me hizo encontrarme mucho mejor y pude hacer la inmersión sin problemas.

La verdad es que el viaje está siendo una autentica maravilla. Cada día que paso en estas islas me alegro más de la poca vergüenza que tuve cuando me acoplé aquella noche de esa manera. Además de todo lo bonito del sitio, estoy teniendo la oportunidad de conocer mejor tanto a Javiera como a Alejandra, dos chicas increíbles con las que me encanta compartir esta parte de mi aventura. Mañana nos iremos a conocer otra de las islas, Neil Island, que dicen que también promete bastante, y pasado nos iremos a Port Blair que es donde se encuentra el aeropuerto para ya dormir allí.

Todavía quedan dos días en los que seguro nos pasarán cosas que nos hará sorprendernos una vez más. La vida no deja de sorprenderte y si en algún momento notas que nada lo hace, que nada te sorprende desde hace mucho tiempo, deberías plantearte qué estás haciendo mal.

4 thoughts on “Islas Andaman, un Alto en el Camino

  1. Que bien se te ve!!!!!
    No tienes ganas de coger tu cama ya ?
    Aqui ya metidos en el otoño y pensando en la Navidad.Cuidate mucho.Bs

  2. Increible de nuevo tus aventuras… no me imagino lo que ves ni lo que sientes y tiene que ser algo increible… me alegro que estés bien!!

    Seguiré esperando las siguientes entradas en el blog.

    Recuerdos wiki! Un abrazo!

  3. la nota que publicaste me fue demasiado util, voy a aprovecharla y mandarsela a un amigo por fb que estaba buscando lo mismo, muchas gracias por compàrtir la data 😀

    • Me alegro mucho que sean de utilidad! a compartir y disfrutar 😉

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